Según la agencia EFE, el pasado 16 de septiembre la Comisión Europea reveló que siete de cada diez páginas web españolas de venta de entradas a espectáculos presentan irregularidades y posibles vulneraciones de la legislación comunitaria.
El hallazgo es fruto de una investigación llevada a cabo a escala comunitaria con la colaboración de las autoridades nacionales, y según la cual el 60% de las ventas en línea de entradas para actos culturales o deportivos de la Unión Europea entrañan algún tipo de incumplimiento de las normas.
En toda la UE, Noruega e Islandia, se han analizado 414 sitios, de los que sólo 167 -un 40 por ciento- se ajustaban a las exigencias comunitarias.
En España, el Instituto Nacional de Consumo revisó la situación de 40 páginas, veintiocho de las cuales no cumplían la legislación europea (diecisiete fueron casos nacionales y once transfronterizos).
Los principales problemas que se identificaron fueron:
precios engañosos (74%),
términos y condiciones de venta improcedentes (73%),
información incompleta sobre el comercio vendedor (48%).
De los veintinueve países que llevaron a cabo la investigación, siete fueron aún más lejos y completaron el análisis con controles adicionales, como llamar a la compañía para comprobar si vendía entradas intransferibles sin avisarlo o para eventos inexistentes.
De las 164 páginas sometidas a esta investigación extra, en España, Bélgica, Francia, Irlanda, Rumanía, Suecia y Reino Unido, 33 vendían entradas sólo válidas para el titular de la compra y otras siete, para espectáculos que no existían.
En España se estudiaron tres sitios web de venta en esta categoría, y sólo se descubrió un que vendiese entradas para un evento inexistente.
Las autoridades nacionales se encuentran ahora en la fase de investigación activa, en la que se ponen en contacto con los comerciantes en cuestión para pedirles que aclaren su posición o rectifiquen las deficiencias detectadas.
El comercio electrónico permite hacer la compra cómodamente desde el sofá, a cualquier hora del día, y tiene la ventaja de que, para artículos que ya conoces o de los que te has informado previamente, productos pesados, o productos básicos de alimentación, te lo llevan a casa previo pago de los gastos de envío.
Hay muchos consumidores que, habiendo superado la barrera de pagar una compra online con tarjeta, aún así, son reacios a hacer la compra de alimentos online por evitarse pagar los gastos de envío, que en la mayoría de las tiendas online, rondan los 7 euros.
Aunque objetivamente preparar un pedido y llevártelo a tu casa al día siguiente, en la franja horaria elegida y a tres temperaturas (ambiente, refrigerado y congelado) vale mucho más que los siete euros de marras que nos cobran, nos resistimos, es más, nos rebelamos, a pagar siete euros.
Carrefour Drive Pensando en este tipo de usuarios, las empresas como Carrefouronline, están mejorando su oferta de servicio, y ya te permiten pedir online y recoger en la tienda, eso sí, por un importe inferior, que en el caso de la empresa francesa, está en tres euros en concepto de "preparación de tu pedido".
Esto permite simplemente acercarse a la vuelta del trabajo con el coche al área de recogida de pedidos hechos online (suele estar en el aparcamiento del hipermercado, próxima al almacén) y comunicarse con el centro a través del interfono disponible en los postes (especie de surtidores de gasolinera), indicar el número de pedido, abrir el maletero de tu coche y que el empleado te entregue tu compra.
Carrefouronline ofrece este servicio en los hipermercados madrileños de El Pinar de las Rozas, Ciudad de la Imagen y Alcobendas, y anuncia que próximamente el servicio se ofrecerá en otros 4 hipermercados.
Para hacer un pedido en Carrefouronline Drive hay que indicar, en la página de inicio del supermercado, que se desea la "Recogida en hipermercado".
Leemos en El Economista que el Parlamento Europeo quiere impulsar una marca europea para fomentar la confianza de los consumidores en el comercio electrónico y mejorar la transparencia y potenciar los sistemas de pago transfronterizos en internet.
Entre los principales motivos para la no compra online, y menos entre distintos países, destaca (www.compradoronline.es), "la desconfianza de los usuarios en el proceso de compra, ya sea en las formas de pago o en las formas de envío y entrega del producto".
Falta oferta Pero no toda la culpa del desfase digital en comercio electrónico la tienen los consumidores.
Por el lado de las empresas, se echan de menos tiendas online potentes y con voluntad de vender a los consumidores de otro país en su idioma (miedo a la "canibalización"). Las barreras de idioma, de pagos y logísticas son grandes aún porque ningún jugador multinacional (Carrefour, Alcampo, Metro, etc.) se ha planteado aún la multicanalidad multinacional (la posibilidad de comprar online y recoger en tienda, y por qué no, de devolver en la tienda de la misma cadena de otro país si se está de vuelta a casa por vacaciones en el extranjero y la compra no nos satisface).
La realidad es que las empresas multinacionales no están preparadas para un comercio electrónico global (sólo las empresas "únicas" de Internet, conocidas como "pure players" tipo Amazon), como tampoco lo están los medios de pago o las soluciones logísticas.
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