Anoche saltaba la noticia en los medios de comunicación online: Spanaircancelaba todos sus vuelos y dejaba tirados a miles de usuarios en posesión de un billete de avión de la compañía ya pagado para volver a casa para disfrutar con los suyos del fin de semana o aprovechar dos días de descanso.
No fue así. La compañía obviamente ya sabía que pondría fin a su actividad en tan fatídica fecha y sin embargo seguía vendiendo, lo que según el Ministerio de Fomento constituye una infracción de la obligación de asegurar la continuidad en la prestación del servicio (infracción muy grave según la Ley de Seguridad Aérea de 2003), penada con una multa de hasta 4,5 millones de euros, además de la retirada de la licencia de explotación de vuelo.
Leemos hoy en Iustel que, tras el recurso de la compañia Ryanair a una Sentencia que condenaba como abusiva su cláusula de penalizar al pasajero con 40 euros por no llevar impresa la tarjeta de embarque, la Audiencia Provincial de Barcelona en Sentencia de 5 de octubre, aprueba esta práctica de Ryanair de cobrar 40 euros a los pasajeros por imprimir la tarjeta de embarque en el aeropuerto y su obligación de realizar la facturación 'online'.
Esta sentencia, que es firme, viene a dar por válido el modelo de gestión 'low-cost' de Ryanair y de considerar que "con este método, la compañía agiliza el trámite de embarque, además de obtener un ahorro de costes al evitar el despacho e impresión de las tarjetas de embarque a cargo del personal".
Como cada año, se acercan las vacaciones de verano y como ave tardía y perezosa, una tarde de buen humor te decides pagarte unas vacaciones en agosto con la familia. El destino: Las Palmas de Gran Canaria. Tenemos buenos amigos que te prestan su apartamento y sólo hay que pagar los billetes de avión.
Te lanzas con el ordenador con tres o cuatro sesiones abiertas en las webs de varias compañías aéreas (incluidas las low cost) y algún comparador, sacrificas la siestecita buscando un buen precio y.... Spanair sale vencedora con unos nada despreciables 978,47 euros en billetes (dos adultos y tres niños) ida y vuelta a la isla.
El ordenador refresca la pantalla con el resumen de tu compra, el localizador de la reserva qué bonito, y de repente aparece una suma inesperada: me han cobrado 1.023,47 euros.
Mañana jueves 7 de julio entre las 10h00 y las 16h00, en la T1 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, el Centro Europeo del Consumidor en España (CEC) y sus homólogos de otros 20 estados de la Unión Europea, presentarán su campaña para difundir información sobre los derechos de los consumidores en el transporte aéreo (retrasos, overbooking, cancelación de vuelos, pérdida de equipajes, etc.).
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Recomendamos recurrir a las instituciones de defensa de los consumidores para solucionar problemas concretos.